En la tarde de mi cumpleaños hablé con Especial por chat. Evidentemente no me saludó, pero eso no es lo relevante. Ya está, discutimos. Y ¿por qué? En primera instancia, porque decidió dejar la Universidad y no piensa retomarla jamás; segundo... por la maravillosa personas que en la madrugada me había hecho sentir mejor... Que no le interesa saber de él por el hecho de que me gusta, que le caía mal de presencia, que si eso era todo. Una hora después se desconectó, sin despedirse. Mis quince años empezaban de manera gloriosa.
...Y me acuerdo como tiempo atrás Especial me confesaba que al parecer le gustaba alguien y como yo sentí que apagaban un botón justo en el centro de mi pecho.Y luego nada de nada. Como si me hubiesen vaciado.
Los días siguieron y de tanto en tanto, hablando con Laurence -el de ojos verdes- le conté de la pelea, me escuchó atentamente y me prestó su apoyo cada día en que mi ánimo decaía más de la cuenta por ese hecho. No me preguntó porque peleamos, nada de nada, solo apoyo, consejos, historias paralelas que me puedan ayudar. Lindas palabras y compañías, días que iba a su casa solo para tener ese consuelo de hablar. Días que me quedaba tirada en su cama, que le acariciaba el rostro y el pelo, días en que nos mirábamos y yo podía entrar por su pupila y encender la luz...
[Continuará... algún día]
y yo podía entrar por su pupila y encender la luz...
ResponderSuprimirEs muy dificil, la mayoría de las veces (por lo menos a mí me cuesta), poder expresar sentimientos, sensaciones...
Tú logras transmitirlo todo en tus letras.
Abrazos.
lindo relato... aunque triste da ganas de que sea verdadero... lo es? no importa...
ResponderSuprimirsalu2
Cuando el arte ataque
Awn... me ha encantado ^^ ¡Quiero la continuación!
ResponderSuprimirUn besito :3
The show must go on jeje
ResponderSuprimirUna vez más, te agradezco de corazón por visitar mi blog y dejar tus comentarios.
Nunca cierres ninguna puerta. A lo sumo, dejala entreabierta...
¡Besos!
Pablo