v i v e

La vida es como un dulce derretido
-igualmente exquisito-
Ve y debóralo . . .

Ideario de un género


VII

He cometido una gran injusticia,
me he matado mil veces, sin haber crecido ni una,
me he impedido el sol mi único e irrepetible cuerpo desnudo,
me negué mi amor, el más puro, incondicional y verdadero,
el mío, el mejor, el propio.

María Palacios Maestre
De Mujeres que sueñan... nace un poema.

sábado 3 de diciembre de 2011

Campo de hilos.

Así pasa el tiempo. Y un día, volvimos a hablar.
Claro, empecé yo. Especial como si nada, me pregunta como estoy. Exploté pasivamente:
No sé.
Por qué?
Es confuso.
Tiene que ver con Laurence?
No.
Entonces?
Cómo quieres que esté luego de la última conversación que tuvimos?
(silencio internáutico)
Sabes que lo leí y no lo reconozco. Lo siento. Lo más probable es que ese haya sido un mal día pero eso no me da el derecho de tratarte como lo hice. Discúlpame. [...] Discúlpame si tuve que ver en lo mal de tus días, no fue mi intención. Soy un hombre tonto, lo sabes. Perdóname, por favor [...].


-------------------------------------------------

Y lo perdoné. Hablé con él unas tantas veces. Pero no me sentí mejor. 
Y Laurence me dice que es normal, que las cosas no se arreglan de un día para otro. Pero que voy por el camino correcto.
Y eso quiero creer.